Filosofía
Nuestra filosofía se basa en la valentía intelectual, la perseverancia, la lealtad, la equidad, el pensamiento independiente y la responsabilidad de transformar el conocimiento en acciones con sentido. Los doce principios siguientes reflejan los valores que guían nuestra investigación, la elección de problemas, el apoyo mutuo y la búsqueda de un impacto científico duradero.
Por qué trabajamos en medicina
Nuestro interés por la medicina no nació de una pregunta metodológica abstracta. Surgió del deseo de comprender el cuerpo humano, del dolor y la frustración de las lesiones deportivas y de la posibilidad de utilizar el conocimiento cuantitativo para mejorar vidas.
A los quince años, mientras competía en atletismo, Marcos Matabuena se interesó por cómo el entrenamiento, la fatiga, la fisiología y la variabilidad individual determinan el rendimiento. Por entonces, una lesión grave le impidió practicar durante casi dos años la actividad que tanto disfrutaba. La experiencia le llevó a reflexionar sobre las lesiones, la recuperación y el movimiento humano, y a explorar estas cuestiones desde una perspectiva biomecánica y cuantitativa.
Esta curiosidad le llevó a estudiar Matemáticas. En sus primeros años de formación desarrolló métodos para estimar el consumo máximo de oxígeno, modelizar la relación entre entrenamiento y fatiga e identificar umbrales fisiológicos mediante la variabilidad de la frecuencia cardíaca. Estos proyectos respondían al interés por el rendimiento deportivo y a una pregunta más amplia: ¿cómo pueden los datos ayudarnos a comprender lo que ocurre dentro del cuerpo humano?
Ese trabajo reveló una oportunidad científica más amplia. Los datos recogidos continuamente del cuerpo pueden captar patrones que las mediciones clínicas convencionales pasan por alto. Pueden ayudar a comprender la fisiología individual, seguir cambios temporales, prevenir lesiones y diseñar estrategias de salud y actividad física más personalizadas. Mucho antes de que la salud digital se consolidara como campo de investigación, esta idea empezó a trazar un camino científico entre matemáticas, estadística, fisiología y medicina.
Con el tiempo, las preguntas adquirieron un carácter más clínico. ¿Cómo mejoran los datos de monitorización continua de glucosa nuestra comprensión de la salud metabólica? ¿Cómo ayudan los biomarcadores digitales a predecir la aparición y la progresión de enfermedades? ¿Cómo cuantificar la incertidumbre cuando los resultados médicos son curvas, distribuciones, imágenes, redes u otros objetos no euclídeos complejos? ¿Y cómo pueden estos avances metodológicos mejorar la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y las decisiones sanitarias?
La bioestadística digital nació de este recorrido. Refleja la convicción de que la innovación matemática alcanza su mayor valor al abordar problemas biomédicos relevantes planteados por los datos continuos, de alta frecuencia y multimodales que hoy recogemos sobre la salud y el comportamiento humanos.
Detrás de cada señal digital hay una persona. Detrás de cada predicción estadística hay una decisión. Y detrás de cada aportación metodológica debería existir la posibilidad de mejorar la salud humana.
Nuestros doce principios
1. Merecer el éxito
«Alcanzar el éxito es fácil; lo difícil es merecerlo».
— Albert Camus
2. Liderar cuidando
«Trata a tus soldados como a un recién nacido y estarán dispuestos a seguirte a los valles más profundos. Cuídalos como a tus hijos queridos y aceptarán morir a tu lado».
— Sun Tzu
3. Elegir problemas relevantes
«Elegir un problema de doctorado que merezca la pena es como elegir una buena esposa para tu hijo».
— Vladimir Arnold
4. La valentía de actuar
«Reconocer lo correcto y no actuar es cobardía».
— Confucius
5. El valor de una idea
«El consejo del pobre, por muy bueno que sea, nunca se acepta».
— Miguel de Cervantes
6. El conocimiento interior
«Solo el conocimiento que nace de dentro es verdadero conocimiento».
— Socrates
7. Perseverar toda la vida
«Hay quienes luchan un día y son buenos. Otros luchan un año y son mejores. Algunos luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay quienes luchan toda la vida: esos son los imprescindibles».
— Bertolt Brecht
8. Seguir enamorados del trabajo
«Siempre hay que estar enamorado. Por eso nunca hay que casarse».
— Oscar Wilde
9. Encontrar el camino
«Quien quiere hacer algo encuentra un camino; quien no quiere encuentra una excusa».
— Proverbio árabe
10. Trabajar sin reconocimiento
«Quien estudia diez años en el anonimato acabará siendo conocido por todos».
— Proverbio chino
11. La valentía de las ideas nuevas
«A quien tiene ideas nuevas se le considera loco hasta que sus ideas triunfan».
— Mark Twain
12. Las decisiones nos definen
«No son nuestras capacidades las que muestran quiénes somos de verdad, sino nuestras decisiones».
— J. K. Rowling
Estos principios no surgieron de forma aislada. Los moldearon la experiencia personal, años de incertidumbre científica, el ejemplo de mentores excepcionales y la convicción de que una investigación ambiciosa debe mantenerse unida a problemas realmente importantes.
La mentoría que guía nuestro propósito científico
Hace cinco años, uno de mis mentores más importantes —quizá la persona que más ha influido en mi vida, además de mi madre y un profesor de secundaria— me dijo:
«Marcos, si de verdad te concentras, tienes el potencial para contribuir de forma importante a la medicina y convertirte en un investigador influyente».
Tres años después me dio otro consejo que no he olvidado:
«Muchos estadísticos se enorgullecen del impacto de su trabajo, pero sus aportaciones apenas se conocen en la comunidad biomédica o tienen poca utilidad práctica. Tú tienes un don. Necesitas desarrollar modelos que de verdad importen».
Hace cuatro meses volvió a recordarme que, si mantengo el foco, el cielo es el límite. Sus palabras han marcado mi ambición científica, mi forma de entender la mentoría y el apoyo a mi equipo. Me han enseñado que la sofisticación matemática no basta por sí sola. La investigación metodológica más valiosa parte de preguntas biomédicas importantes y da lugar a herramientas de las que investigadores, profesionales clínicos y pacientes pueden beneficiarse de verdad.
Nuestra ambición central es apoyarnos en la glucodensidad y en metodologías estadísticas relacionadas para contribuir a avances importantes en diabetes y nutrición personalizada. Queremos desarrollar métodos innovadores desde el punto de vista matemático y capaces de cambiar cómo se comprenden, monitorizan, predicen, previenen y tratan las enfermedades.
Manifiestos que nos inspiran
Un recorrido personal por la bioestadística, la inteligencia artificial y el cambio
En este ensayo personal, Marcos Matabuena reflexiona sobre su trayectoria científica, la influencia del deporte y el triatlón, la importancia del pensamiento interdisciplinar y las lecciones aprendidas de mentores, colaboradores y grandes figuras de la ciencia.
Leer «Mis reflexiones sobre el futuro de la bioestadística en la era de la inteligencia artificial»
Bioestadística, inteligencia artificial y el propósito de la ciencia
Esta reflexión aborda el papel de la bioestadística en la era de la inteligencia artificial a través de la historia y las ideas de Yinchao.
Leer «La bioestadística en la era de la inteligencia artificial»
Guía práctica de investigación (en chino)
La guía de Jianqiao Wang, de la Universidad de Tsinghua, reflexiona sobre la formación doctoral, la comunicación científica, la apertura intelectual, la formulación de preguntas relevantes, la intuición sobre los datos y el aprendizaje entre colegas, en lugar de verlos como competidores.
Deporte, resiliencia y mentalidad de fondo
Entendemos la vida científica como una maratón o, en un sentido más amplio, como un deporte de resistencia. La investigación valiosa requiere paciencia, disciplina, repetición, resiliencia y capacidad para continuar cuando el progreso es lento o incierto. Los deportistas rara vez triunfan por un único momento extraordinario: sus logros se construyen con años de entrenamiento.
Rafael Nadal y su entrenador, Toni Nadal, representan especialmente bien esta filosofía.